Por Emilio Velez Risco
El mundo moderno y globalizado, ha hecho que los procesos agroindustriales sean más dinámicos y más exigentes en cuanto a gustos y preferencias, y que el factor de calidad sea el requisito, para que este llegue a manos del consumidor final.
Dice un artículo que leí, “Los Números del Hambre”: “Que grandes fábricas en el mundo, desechan toneladas métricas de papas, de frutas y verduras, si estas no cumplen con las exigencias que solicita el consumidor, en cuanto a tamaño, forma o color”;.. “Que la industria del pescado procesa millones de toneladas métricas de harina para el alimento de animales, y que desecha otros tantos millones de toneladas métricas de pescado, que no guarda el calibre y el tamaño, para un público exigente”. En fin, un sin número de desordenes y contracorrientes, que si vamos al campo de los granos y cereales, vemos con espantosa realidad, que otros tantos millones de toneladas métricas, van a la basura, por no contar con el tamaño necesario.En nuestro país, había en Pacha – Chulucanas, una empresa extranjera que sembraba sandías, para la producción de semillas, y que como solo necesitaba las semillas para la comercialización, desechaba todo el jugo y la pulpa de la fruta, formando un inmenso riachuelo y un gran lago rojo de este jugo, desperdiciando y quitando la oportunidad a que la gente pobre y desnutrida, se pueda proveer de este alimento.
Vayamos al campo de la dialéctica, que es una herramienta que genera contradicción y a la vez un gran análisis: Que si bien es cierto, ellos son dueños de todo, y hasta de los jornales, también es cierto que ellos no pagan “Canon de Sol” (luz solar), que es la responsable de transformar la energía en alimento, ni tampoco pagan canon de oxigeno, ni de hidrógeno, que son elementos necesarios en la transformación de alimento. Todo esto tiene un valor intrínseco, propio. El dueño es, el Universo y la Naturaleza. Su valor es inapreciable, es sin límites, tan igual como el agua, el pago de la tarifa es sólo nominal, porque su propio precio real, no tiene precio, es incalculable. Es infinito.
En nuestro país, debemos trabajar un proyecto de ley, para insertar en nuestro código penal, los “Delitos contra la Seguridad Alimentaria”, más si vemos que en nuestra Sierra, tenemos cifras alarmantes, de porcentajes, que van más allá del 30% de desnutrición infantil.
El Pánico Alimentario, es otro delito que se puede insertar también en nuestro orden jurídico, dado a que es el día a día, en nuestro devenir.
Cuatro o cinco importadores, sacan psicosociales, para sorprender a las autoridades y asustar al pueblo:… ¡Que existe desabastecimiento de arroz!,.. ¡Y que el pueblo no va a tener que comer, si no se importa arroz!,.. Gritan por ahí, y una vez que logran la importaciones, baja el precio en chacra, menos en el mercado, sumiendo en la pobreza a miles de hombres de campo, que viven de la producción de este cereal. Pruebas al canto: La convocatoria a Paros Agrarios, en estos últimos días, es consecuencia a la irresponsabilidad de haber permitido las importaciones, conocedores que en nuestros molinos, había producto estoqueado, y para rato.
Entre el gobierno anterior, y éste actual, se han efectuado miles de toneladas métricas, en importaciones de arroz. Estoy seguro que el Sr. Presidente de la República, lo ignora, sino ya hubiera sacado el mazo de Cahuide: Zas, y hubiera puesto orden, a estas prácticas y pactos bajo la meza, que son actividades generadoras del caos, y del desorden de una Nación, que fomentan el hambre, la pobreza y la desigualdad social.
Los programas del vaso de leche a nivel Nacional, en su mayoría, son a veces, otras malas prácticas, cuando estos compran “enriquecidos lácteos”, que no son otra cosa que unos menjunjes en polvo con cagaturras de moscas y de ratas, que no le sirven de ningún provecho ni alimento a nuestros niños. Es otro escándalo alimentario. El niño debe tomar leche fresca y pura, directamente de la teta de la vaca, digo un decir.
África, es un Continente donde falta el alimento, la crisis alimentaria está muy acentuada, y que seguro, algún día podría caer, en un desborde social, mientras en USA y Canadá, van toneladas métricas de alimentos al tacho, en los restaurantes de comida, que no se vende, y que nadie ha tocado. En Europa, un 30% de los alimentos que se compraron en los supermercados, van a la basura, esto porque se les pasa la fecha de vencimiento, o porque se desnaturalizaron
Con esta realidad ¿faltaría alimento en el Mundo? O… simplemente, ¿está mal distribuido? Ud. tiene la palabra.












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