A propósito de los hoy llamados sicarios juveniles, les presentamos el tema Trastorno disocial en niños y adolescentes desde el consultorio de atenciòn en Salud mental del Dr. David Arce Martino
Trastorno disocial en niños y adolescentes
Audio:
El día de ayer acudió a la consulta una señora desesperada porque a través de los medios de comunicación se había enterado de que existen algunos niños y adolescentes que han sido captados por bandas organizadas y han sido utilizados como sicarios. Como son menores de edad, no son juzgados como adultos.
La señora decía que ya desde antes había solicitado cita para que su sobrino sea visto por un psiquiatra, pero que el joven de 14 años no quería venir a la consulta. La señora menciona que el joven se ha vuelto malo, que hace cosas terribles y no muestra arrepentimiento. “Seguramente ha salido al facineroso del padre, que en paz descanse, era drogadicto y le pegaba a mi hermana, por las puras le pegaba. Todos los días llegaba borracho a la casa y hacía escándalo despertando a todos. Delante de los niños se ponía a fumar su pasta básica de cocaína. La vida de mi hermana con sus tres hijos era un infierno. Casi todos los días tenía la cara hinchada y los ojos morados y ella tenía miedo a denunciarlo porque la había amenazado con matarla. Mi sobrino el mayor, hace dos años, tomó un cuchillo y defendió a su mamá. El padre se fue con heridas en los brazos y salió gritando amenazando con matar a mi sobrino. Yo no sé qué reclamaba, cuando él mismo le había enseñado a ser malo a mi sobrino, subían a la azotea, cogía los pollos y le enseñaba a sacarles la cabeza. Al comienzo mi sobrino lloraba, pero para evitar el maltrato él hacía lo mismo. Una vez lo obligó a matar a su perro. El niño no quería, porque era su mascota, se escondió debajo de la cama, le decía que era un maricón que ni eso podía hacer, lo jaló de los pies, le pegó y llorando mi sobrino le metió el cuchillo al perro y éste no moría, así que mi cuñado le quitó el cuchillo y terminó de matar al animal. Antes de que se vaya el padre de la casa, ya una vez mi sobrino quiso quemarlo, esperó a que se durmiera la borrachera y roció el colchón con gasolina, luego le prendió fuego. Menos mal que mi hermana estaba cerca y pudo sacar al marido de la habitación. Estuvo en el hospital algunos días por las quemaduras, perdieron todas sus cosas, pero mi sobrino hizo como que si él no hubiera hecho nada. No sentía nada de culpa. Mi cuñado ahora ha muerto de tuberculosis porque se fue a vivir debajo del puente porque ya no podía con su adicción a las drogas. Menos mal que mi sobrino no quiere saber nada con las drogas por el mal ejemplo del padre. Pero hace poco nos hemos dado cuenta de que está mintiendo mucho y que se está perdiendo dinero de mi hermana y creemos que él se está robando la plata.”
“Ahora con esto de que hay sicarios menores de edad estamos preocupados porque mi sobrino siga el mismo camino que esos delincuentes. Mi hermana no ha podido venir porque ahora está trabajando de noche en un restaurante y tiene que mantener ella sola a sus tres hijos. Mi sobrino de 14 años, le pide cosas caras, y como mi hermana no puede comprarle, se va a las tiendas Ripley, Saga, Oeschle y allí saca ropa y zapatillas de marca. Al comienzo mi hermana estaba preocupada porque, aunque no le daba dinero, siempre estaba con polos y zapatos de marca, y pensaba que el chico se estaba prostituyendo. Pero cuando varias veces tuvo que ir a la comisaría a sacarlo, se dio cuenta que estaba robando en las tiendas.”
Le explico a la señora que es necesaria la presencia del menor y de la familia entera para iniciar el tratamiento y que en caso de que el menor se negara a venir, en el hospital contamos con Servicio Social que puede realizar visitas domiciliarias y analizar la situación de la familia.
La señora se aleja llorosa y yo me quedo con la esperanza de que uno de estos días podrá venir el menor a la consulta para iniciar un tratamiento integral.
Además me quedo convencido de que es mucho mejor prevenir este tipo de dificultades interviniendo oportunamente en las familias, en las escuelas de padres, en los colegios, evitando la violencia y maltrato familiar. Es mucho más fácil que los niños y adolescentes padezcan Trastorno Disocial de la Conducta cuando la familia es disfuncional. Y nuestros hijos estarán más protegidos si sabemos criarlos con los valores morales de respeto a nuestros mismos, a nuestros prójimos y a la vida humana.
La prevención en Salud Mental se hace cada día más necesaria e indispensable.
David Arce













0 comentarios
Posts a comment