NUEVOS CUESTIONAMIENTOS REVELAN QUE CONTRATOS DE PROYECTO OLMOS DEBEN SER REVISADOS
CHICLAYO. La historia del desmembramiento del sueño lambayecano, sin que ninguno de nosotros lo haya presagiado, se inicia en el año 1989, cuando el Partido Aprista Peruano estaba pronto a terminar su desastroso gobierno y Alan García Pérez, fiel a su estilo no tuvo mejor idea que crear la autoridad autónoma del Alto Piura, de la forma anti-técnica más escandalosa, sin ningún sentido y con la única intención de ganar votos en una próxima oportunidad.
En el 2006, Alan García Pérez, asume nuevamente el gobierno, y en menos de un año cumplió con pagar el voto de los piuranos, debía cumplir con ellos, y la única forma posible era aprobar las obras del Proyecto Alto Piura (PAP), con solamente un estudio de pre-factibilidad, sin expedientes técnicos, ni definitivos, nada de nada, pero lo cuestionable es que se hizo bajo la venia del lambayecano y en ese entonces ministro de agricultura, Juan José Salazar García.
Es en el año 2009, en que se dan los santos óleos al Proyecto Olmos, permitiendo la entrega del dinero para ejecutar el PAP sin expediente técnico, como obra pública ¿quiénes sacramentaron tamaña mutilación a Olmos? Nada menos que Javier Velásquez Quesquén y Yehude Simon Munaro, este último en ese entonces era presidente del Consejo de Ministros, y vio pasar por su escritorio este expediente sin hacer absolutamente nada, ¿dónde quedó el defensor de Olmos? Acaso ¿había que obedecer las órdenes de Presidente Alan García? ¿No debió luchar por la integridad del Proyecto Olmos, aprovechando el cargo que ostentaba? ¿Dónde estaban los parlamentarios lambayecanos?
CAPRICHO I. Y como si esto fuera poco, sumado a los cuestionamientos por haberse dado a Odebrecht la obra bajo el sistema de concesión, pese a que el proyecto tenía estudios definitivos, estaba el no haber respetado el diseño inicial de la obra, las que fueron trastocadas. Resulta que ahora Odebrecht exige más dinero al Gobierno Regional, demandan el pago de 71 millones de dólares o la ampliación del plazo de concesión por 13,5 años más, esto dentro de un contexto que nos obliga a pensar.
Analicemos ¿Por qué en este preciso momento? Las situaciones podrían ser dos, la primera, la promesa enfática de Ollanta Humala de revisar los contratos de concesión en cuanto asuma el poder, quién en una de sus visitas dijo literalmente “Olmos no será sólo para los grandes empresarios, sino también para los pequeños agricultores” ¿eso les preocupa? La segunda opción, es que ya concluye el gobierno de Alan García, mejor momento para reclamar ¡imposible! y claro le regalan el Cristo del Pacífico ¿sospechoso no? Aunque no cabe la menor duda que si Alan García continuaría en el poder este requerimiento hubiese sido aprobado de inmediato. Pero lo cierto es que los cálculos fallaron, pues ingresa un gobierno que inicialmente deberá cumplir su promesa.
IDAS Y VENIDAS. Mientras tanto, el gobierno regional a través de sesiones de consejo, analiza la posibilidad de pagar o no los 71 millones que por supuestos sobrecostos exige Odebrecht. Una de las reuniones contó con la presencia de dos consejeros del gobierno regional, de representantes del PEOT, entre ellos, Francisco Gayoso, encargado de la gerencia general; Armando Orozco, Enrique Parodi, Humberto Heredia, defensores del Proyecto Olmos y denunciantes de supuestas irregularidades en las concesiones dadas a Odebrecht.
La posición del Colegio de ingenieros fue clara y directa, el contrato no permite el cobro de estos sobrecostos, puesto que los estallidos de roca se encuentran perfectamente establecidos dentro del expediente técnico, lo cual ha sido confirmado por especialistas en obras de irrigación, manifestando que los estallidos de rocas son eventos previstos y no extraordinarios, por tanto no ameritan tal demanda...
Diario La Primera...













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